Afinidad y Acción Directa

accion directa

Hablar sobre la afinidad es más bien una opinión, es decir, algo personal, individual. Todxs tenemos algo que comentar sobre la afinidad, qué pensamos sobre ella y con qué experiencias contamos a cuestas. A pesar de que la acción individual no necesita de afinidad para llevarse a cabo, si se necesita de ella para compartir la acción, como dijera el compañero Marcelo Villarroel “más allá de toda diferencia, por tal o cual motivos, identificarse en la lucha y lograr unidad en la acción”. Sin embargo el concepto de afinidad y acción directa, en mi opinión, no sólo y exclusivamente trata sobre violencia política, aunque legítima, pero no significa sólo eso.

La afinidad es la inherencia que tenemos de asociación con otras individualidades, sentirse en la mirada, sin necesidad de programas políticos de masas, como las vanguardias marxistas o pseudo libertarias de hoy y antaño (llámese UNE, FEL, y cuanto grupúsculo se asoma por ahí con la voz falaz de la verdad en sus labios). Esta afinidad es vital para la acción política, humana y directa, es la confianza primera y última para movernos. Lo primordial para luchar tanto en la calle como organizando un foro, revista o editorial. Si bien se puede hablar de niveles de afinidad para qué tipo de acción, no son menos directas unas de otras. Siempre que nos organicemos en autonomía, desde nuestros cuerpos y mentes, sin mediaciones burocráticas,  estaremos hablando de Acción Directa.

En este sentido deslegitimamos completamente la versión del historiador Igor Goicovic que al hablar de acción directa sólo la contempla en procesos y contextos históricos del anarquismo ligándolo a la violencia política. En el ensayo < La Propaganda por los Hechos en el Movimiento Anarquista Chileno (1890-1910)> éste refiere que “Las manifestaciones específicas de violencia adoptadas por el movimiento anarquista a escala internacional fueron de dos tipos: la huelga insurreccional y el terrorismo individual —propaganda por el hecho—…las diferentes expresiones de violencia revolucionaria ejecutadas por los anarquistas se rotulaban genéricamente como acción directa.”[1]

De esta manera Goicovic reduce la acción directa a la acción violenta y reivindicativa por parte de lxs anarquistas. Reducción, a mí parecer, grosera. Sin desmerecer el prolijo trabajo enciclopédico de este académico. Pero sin duda que por parte del lustro profesor se desconoce en esencia la organización anarquista y la insurrección desde el sujetx que habla, el cotidiano. En pocas palabras, se le podría decir, que las y los anarquistas propendemos a llevar a cabo la acción directa en todo ámbito de la vida, desde cómo nos organizamos, desde la sexualidad hasta la acción violenta, pasando por la alimentación y relaciones de afinidad.

Por: a veces escribo.    

                                                                                                             

  Públicado en la quinta edición del Periódico Anarquista El sembrador Pág 4, Septiembre – año 2013, Cauquenes.

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